Olor a corrupción
2 DE MARZO DE 2025
La autora reflexiona sobre la nueva Cartilla de Derechos de las Mujeres presentada en México y señala que, aunque es un avance simbólico, no resuelve la violencia estructural ni la desigualdad derivada de la corrupción. Explica cómo la cultura misógina, el analfabetismo, la pobreza y la falta de acceso a la justicia perpetúan la subordinación de las mujeres y normalizan el abuso. Destaca que la corrupción alimenta estas dinámicas, impidiendo que recursos, protección y servicios lleguen realmente a quienes los necesitan. Plantea que la verdadera transformación requiere educación de calidad, resiliencia, autonomía y apoyo real para que las mujeres puedan enfrentar la violencia y la discriminación.