¿Quién teme al lobo feroz?
10 DE NOVIEMBRE DE 2024
La autora analiza la inminente reelección en la CNDH como un síntoma de un sistema legislativo que opera bajo lealtades tribales y no bajo criterios de idoneidad o interés público. Explica que los líderes parlamentarios actúan desconectados moralmente de la sociedad y facilitan la corrupción al obedecer órdenes superiores que garantizan impunidad. Señala que esta dinámica se repite en nombramientos clave, donde nunca se elige a los mejores perfiles porque el sistema premia la obediencia y no la competencia. Advierte que la propuesta de desaparecer las funciones del INAI abriría aún más la puerta a la corrupción al permitir que gobiernos y poderes dejen de rendir cuentas. Concluye que, ante legisladores que no actuarán por deber, la ciudadanía solo puede contrarrestar la corrupción con acciones positivas y comunitarias.